lunes, 6 de abril de 2009

La primera prueba del nuevo blog

Eran otros tiempos, evidentemente. Además que ya hace como 13 años de aquellas noches en el depto de arriba de Parador. Acá un par de inolvidables imágenes que rescatamos del baúl de Pedro, junto al querido Gerardo Cosenza. Está claro que había varios kilos menos, pero que le vamos a hacer. Pedro es el único que resiste al paso del tiempo. El resto, hacemos lo que podemos.

Una esquina inolvidable. Villaguay y Pascual Palma, en el año '89, junto con el Cabezón Gaido y Norman...Y sí, que la crisis la paguen los ricos y el FMI, ja.


Fue un domingo. Claro el lunes empezábamos las clases. Día soleado. Viajamos a la mañana junto a los padres de Pedro y junto a mi vieja. Llegamos antes del mediodía, bajamos las cosas que habíamos llevado -entre otras cosas algo de comida- y luego de un rato nuestros padres se fueron. Y ahí quedamos los tres. Pedro, yo y nuestro destino parado frente a nosotros.
No sé si lo supimos en ese mismo instante, pero creo que enseguida nos dimos cuenta que nuestra vida había cambiado. Para siempre. Era 2 de abril de 1989. Vaya si nos cambió la vida. Hace exactamente 20 años comenzaba nuestro camino en Paraná. Serían años inolvidables.Nuestra primera morada fue aquella pensión en calle Villaguay 612. Un tanto precaria, pero un lugar que recuerdo con cierto cariño. Eso fue el primer año.
Para el '90 nos pondríamos de acuerdo con los Gabi para irnos a vivir juntos. Tres años bárbaros en el Depto de calle Buenos Aires, por donde pasaron casi todos los que iban a la Facultad, casi como si fuera un anexo de la alta casa de estudios. Y asi fueron pasando las cosas. El depto de Buenos Aires y Cervantes, el de Courrreges, el que estaba arriba de Parador.
Los años, los amigos, el primer trabajo, la Liga de Veteranos, los sábados de fútbol interfacultades, las peñas, los amores -imposibles en algunos casos-.Hoy, dos décadas después de aquel día que marcó un punto de partida, no puedo más que mirarlo con nostalgia de la buena. Recordarlo de la mejor manera. Ahí empezó una historia que tiene un muy buen presente. Acá estamos.
Con los mismos amigos inseparables, insuperables, incondicionales.Me parecía que era un buen momento para recordar todo aquello, porque es una gran parte de nuestra vida. Experiencias que comenzamos a vivir hace 20 años y de las cuales hoy todavía podemos disfrutar.